Atulananda Acarya


La Bella Historia de Dios

CAPITULO IX

Las Oraciones de Brahma en Pos de la Energía Creativa

Brahma dijo:

¡Oh, mi Señor!, después de muchos años de penitencia puedo saber de Ti. ¡Qué desafortunadas son las entidades vivientes que Te ignoran! Eres lo único a conocer, pues más allá de Tu Ser nada más puede existir. Es solo con el fin de bendecir a Tus devotos que adoptas esta forma.

¡Oh, mi Señor!, no hay un aspecto superior a éste, conciente y bienaventurado. Soy vanidoso, mas me entrego a Ti, Quien, aunque El creador, la materia no Te toca. Esta forma Tuya, o cualquiera similar, es para el mundo del todo auspiciosa; Mas los destinados a caer Te desdeñan y enfocan su interés en lo temporario.

Quienes perciben el aroma de Tus pies de loto en el aire de los Vedas, Emprenden Tu servicio amoroso y Tú nunca Te alejas de sus corazones. Mas quien no oye ni canta Tus glorias, pierde su juicio, y nada propicio le espera, Solo busca el placer de los sentidos en actos carentes de bendiciones.

La gente vive agobiada por ansiedades materiales y temerosa. Cuidan su riqueza, cuerpo y amigos, por medios ilegales y se lamentan. Basan sus empresas en “yo” y “mío,” con mentalidad codiciosa. Mientras no se refugian bajo Tus seguros pies, ningún solaz encuentran.

Les aflige el hambre, la sed, el calor, las lluvias, el frío, el verano e invierno. Les dominan fuertes impulsos sexuales, el insomnio y una inagotable ira. Mas esto no es real para el alma, que afectada por Tu maya sufre el apego. Solo a Tus devotos Te revelas, que limpios en sí, gustan de oír Tu lila.

La pomposa e interesada adoración a los devas no es de Tu agrado, Y como Paramatma eres El amigo bienhechor de toda entidad. La caridad, los ritos, las penitencias para satisfacerte, nunca son en vano. Te reverencio a Ti, que en Tu juego manifiestas esta creación universal.

Tu encarnación y lila es misteriosa imitación de los asuntos mundanos, Y quien canta Tu nombre, incluso inconciente, al momento de morir, Se limpia de inmediato, sin ninguna duda, de todos los pecados, Y con toda certeza llega a Tu morada. ¡Oh, mi Señor!, me refugio en Ti.

Por Tu voluntad y juego apareces entre los animales, devas y hombres. La materia no Te afecta y vienes para cumplir con Tus principios de religión. Los planetas del universo están estacionados y se albergan en Tu abdomen, Cuando feliz duermes sobre la serpiente en el bravo mar de la devastación.

Aunque soy el líder de los planetas e hice tapas buscando la iluminación, Te reverencio a Ti, Quien en Tu gozoso sueño, refugias el brahmanda. Nací de Tu ombligo para crear por Tu gracia, ¡oh, Objeto de mi adoración! Ahora, terminado Tu sueño, abres Tus ojos como el loto en la mañana.

Que el Señor, el único amigo de todos, sea bondadoso conmigo, Para que, como antes, pueda crear, pues soy un alma entregada y querida. Libre del orgullo de pensar que soy el Creador, es que quiero servirlo. Sus potencias son sin fin, solo he de manifestar algunas de Sus energías.

Ruego que en mi quehacer material no me desvíe de los himnos de los Vedas. Que el Señor, el más antiguo, me confiera Su bendición y sonriendo me mire. Él puede alentar la creación y disipar todo desánimo y pena, Cuando por Su amabilidad nos indica cómo complacerle y servirle.

Maitreya dijo: ¡Oh, Vidura!, Brahma, después de observar la fuente de su generación, Oró pidiendo Su gracia hasta donde su mente y palabras se lo permitían. Luego calló, como cansado de su penitencia, aprendizaje y concentración, Y al verle confundido en su deber, le dijo el Señor con sabiduría.

Sri Bhagavan dijo: ¡Oh, Brahma! ¡Oh, profundidad del conocimiento Védico!, no estés deprimido. Lo que pides de Mí, ya te lo otorgué antes. Haz penitencia y meditación, Y para recibir Mi favor, sigue los principios por el saber establecidos. Mediante tal actividad podrás entender todo en tu ser interior.

Cuando absorto en la devoción te dediques a la actividad creadora, Me verás en ti y en todo, y que, como el fuego en la madera, todo está dentro Mío. Libre así de las gunas e ilusión, verás, en Mi relación, tu verdadera forma. En ese momento será el estado de conciencia pura el que habrás obtenido.

Como has deseado aumentar la población y tus variedades de servicio, Por Mi gracia nunca estarás privado, más bien crecerás en todo tiempo. Eres el rsi original y libre de pasión, pues creas siéndome solícito, Y aunque es difícil Me has conocido, al saber que trasciendo los elementos.

Cuando buscaste el origen del tallo y en él entraste, Me manifesté allí también. ¡Oh, Brahma!, tus oraciones, penitencia y fe, son fruto de Mi misericordia. Me complace cuanto has dicho, y a quien Me ore como lo acabas de hacer, Le bendeciré cumpliendo sus deseos, pues soy Yo quien todo bien otorga.

El fin último, según los expertos, de toda penitencia, yajña, caridad, Actividades, trance místico… consiste en invocar Mi satisfacción; Soy Paramatma, el Director, y dejando todo, solo a Mí se debe amar, Ahora, de acuerdo al Veda y a tu nacimiento, ocúpate en la creación.

Maitreya dijo: El Señor, tras decir estas palabras, desapareció.

Page last modified on September 01, 2012, at 06:45 PM