CAPITULO IX
La Aparición de Vrtrasura
Visvarupa tenía tres cabezas, con una bebía soma, Bebía vino por la segunda y por la tercera comía; Ofrecía a los devas en las distintas ceremonias, Pero también a los daityas, en forma escondida.
(Pues descendía de padre deva y de madre daitya.)
Cuando Indra lo sorprendió, cortó sus tres cabezas, Transformándose la primera en una perdiz negra, La segunda en gorrión y en perdiz común la tercera; Y decidió tolerar por un año el dolor por esta ofensa.
Luego, para purificarse, repartió el resultado pecaminoso entre la Tierra, el agua, las mujeres y los árboles: La Tierra aceptó el desierto, por el bien de tener pozos; El agua aceptó la espuma, a cambio de aumentar los cereales; Los árboles aceptaron el fluir de savia, a cambio de rebrotar; Y las mujeres la menstruación, a cambio de más vida sexual.
Pero Tvasta, el padre de Visvarupa, creó a Vrtrasura, Invocando ante el fuego a un enemigo de Indra; Su espantoso porte hizo huir de pavor a las criaturas, Y recibió ese nombre, porque todo lo cubría.
Devoró las armas de los devas agresores, Quienes oraron a Narayan pidiéndole consuelo, Él vence el tiempo, es refugio en todas las condiciones, Los demás son como cruzar el mar tomando la cola de un perro.
Los devas dijeron:
Así como Satyavrata fue salvado por Matsya, O como a Brahma salvaste del poderoso oleaje, Sálvanos Señor, que de tantas maneras nos rescatas, Tú eres el Alma Suprema, dígnate congraciarte.
Apareció ante ellos el Señor Narayan, Servido por dieciséis asistentes personales; Al verle, la felicidad les embargaba, Y de este modo siguieron orándole:
¡Oh, Controlador Supremo!, Tú riges los tres destinos, Con Tu chacra matas a los demonios y tienes mil nombres. ¡Oh, Señor Supremo! ¡Oh, Narayan! ¡Oh, Vasudeva! ¡Oh, Fuente de Bendición! ¡Bienestar Personificado! Eres la Persona más excelsa, la experiencia suprema, Amo del universo, Señor de la Diosa de la Fortuna, Te perciben esos sannyasis que recorren el mundo, Cantando para bien de todos, las glorias Tuyas.
¿Te atan las leyes del mundo, o eres superior a todas ellas? Esto Te preguntamos pues nos admiran Tus formas de actuar; No Te entiende el teólogo, entre falsos sastras y turbias ideas, Y toda contradicción armonizas, como así el dolor y la felicidad.
Una cuerda causa temor a quien la ve como una serpiente, Mas no al de inteligencia clara, pues la ve como una soga, Así Tú, como Paramatma, no inspiras temor al inteligente, Y te encuentras siempre por encima de esta energía ilusoria.
¡Oh, Madhusudana!, quien prueba una gota de Tu néctar, siempre Te alaba, Y al alcanzarte ya no regresa, y se vuelve el verdadero amigo; ¡Oh, Señor! ¡Oh, Padre y poder del mundo, en Tu encarnación de Vamana! ¡Oh, Nrsimha de tres ojos! ¡Oh, Tú, el más encantador y benigno!
Apareces en forma humana, de animal, acuática o mixta, Y al hacerlo, siempre estás castigando a los demonios danavas, Te pedimos, si así lo quieres, que encarnes para matar a Vrtra. ¡Oh, Protector! ¡Padre de nuestro padre! ¡Somos Tus rendidas almas!
Nuestras mentes se atan a Ti, con cadenas de pasión amorosa, Alívianos con Tu mirar, con Tu alegre y compasiva sonrisa Y con las dulces palabras que emanan de Tu hermosa boca. Libéranos del temor, que este gran demonio nos incita.
Tal como no puede una chispa cumplir la función del fuego, Así de Ti dependemos y no necesitas que nada se Te informe. Todo lo sabes, todo lo ves, nada afecta Tu Ser Supremo. Te buscamos porque solo Tú quitas todas las perturbaciones.
Sálvanos por ello de este hijo de Tvasta, Quien se ha tragado nuestras armas e instrumentos de guerra; Eres el refugio exclusivo de Tus bhaktas, El único que pone fin a toda miseria.
El bendito Señor dijo: Mucho me complacen vuestras oraciones llenas de conocimiento, Todo obtiene Mi devoto, mas, por ser akama, solo pide Mi servicio; Él siempre receta lo correcto, como un buen médico, Que no engaña al inocente, sino que busca su beneficio.
¡Oh, Maghavan! ¡Bien a ti! Pide su poderoso cuerpo a Dadhyañcha. Él liberó a los Asvinikumaras con su ciencia espiritual Y entregó el Narayan Kavacha a Tvasta. Gracias a este kavacha su poderoso cuerpo les va a ayudar.
Maghavan: Indra.
Cuando los Asvini pidan el cuerpo a Dadhichi, él se los dará, Y con sus huesos Visvakarma producirá un rayo, Con éste matarás a ese asura, que no les guarda enemistad.
