CAPITULO IX
El Señor Encarna en la Forma de Mohini
Cuando los demonios forcejeaban entre sí por adueñarse del néctar, La hermosa Mohini se acercó a ellos, agitando por completo sus sentidos, La elogiaron y pretendieron, admirándola como gracia de la Providencia, Y le entregaron el elixir, para que ella decidiese cómo repartirlo.
Sri Bhagavan les dijo:
¡Oh, hijos de Kasyapa!, Yo soy una prostituta, ¿cómo pueden fiarse de Mí? Las mujeres como yo somos inestables y no merecemos vuestra confianza, Somos como los monos, los perros y chacales, que no se pueden decidir, Siempre buscamos nuevos amigos, así opinan las personas santas.
Sukadeva Goswami dijo:
Los demonios rieron con gravedad e igual Le entregaron el recipiente, A lo que Ella pidió libertad para actuar incluso en forma deshonesta; Ante Sus dulces palabras, los jefes aceptaron seguir lo que Ella dispusiese; Ayunaron todos, dieron caridad e hicieron yajña, según las normas védicas.
Así, se sentaron mirando al Este, los miles de demonios y de devas, Y entró tintineando Mohini, a ese recinto de lámparas, de flores e incienso. Por Su orgullo juvenil, era de inquietos ojos; de lento paso por Sus anchas caderas, Eran bellas Su nariz y mejillas, y Sus orejas adornadas con ricos ornamentos.
Pidió sonriente a los fascinados que se ordenasen en distintas filas, Se acercó a los asuras, con dulce hablar, mas sin darles ni gota del néctar, Solo lo repartió a los devas, que estaban lejos, para librarles de la agonía; Los asuras retuvieron su ira, para mostrar equilibrio y cumplir la promesa.
Atraídos por Mohini, deseaban mantener la amistad que creían tener con Ella, Pero Rahu, vistiéndose como un semidiós, se sentó entre Surya y Chandra, Y cuando recibió la vasija, alcanzó a probar el elixir solo con su lengua, Pues el Señor al descubrirle, al punto lo decapitó con Su poderosa arma.
Sin embargo, la cabeza de Rahu, tocada por el brebaje, se volvió inmortal, Por lo que el Señor Brahma la aceptó como uno de los planetas. Ésta es enemiga del Sol y de la Luna, a los que acostumbra atacar, Cuando las noches de luna nueva y de luna llena se presentan.
Cuando los devas habían consumido ya casi la totalidad del contenido, El Señor, el amigo de todos los seres, reveló entonces Su forma original; Aunque devas y asuras buscaban el mismo fin, solo lo obtuvieron los rendidos, Así, solo ellos satisfacen la creación, nunca los inclinados por lo material.
