CAPITULO IV
Gajendra Vuelve al Mundo Espiritual
Sri Sukadeva Goswami dijo:
Sabios y devas celebraron al Señor cuando salvó a Gajendra y en medio de una lluvia de pétalos sonaron trompetas y tambores. El cocodrilo era el rey Huhu, un gandharva maldecido por Devala. Este reasumió su bella forma y adoró al Señor con oraciones.
Después le circunvaló y regresó a Gandharvaloka lleno de fortuna, Mientras que Gajendra alcanzó sarupya, con cuatro brazos y pitambara, Él había sido el rey de Pandya, un vaisnava llamado Indradyumna, Quien se retiró a los montes Malaya, y allí, austero, estableció su asram.
Una vez, estando en profunda meditación sumido, Llegó el sabio Agastya acompañado por sus discípulos, Y, como por estar ausente, no siguiese el comportamiento debido, Diciendo las siguientes palabras Agastya airado le maldijo.
Agastya dijo:
“Este rey Indradyumna no tiene educación, Y siendo descortés, ha insultado a un brahmana. ¡Que entre a la región oscura, con el burdo cuerpo de un elefante!” El rey aceptó esto como un arreglo del Señor, pues era un gran vaisnava, Y así, aunque estaba en ese cuerpo, recordó su pasada elevación y trance.
Ahora alcanzó la suprema morada, llevado por el Señor y Garuda, Ante la vista de los gandharvas, los siddhas y devas, que le elogiaban. A quien escucha esta historia no le afectan los malos sueños ni Kali-yuga, Por lo que debe ser recordada sin desviación cada mañana.
El Señor, ante la presencia de todos, se dirigió a Gajendra: A quien temprano en la mañana, nos recuerde a ti y a Mí, libre de reacción, Como también a Brahma y Siva, a este lago, esta montaña y sus cavernas, Mi forma, Mi lila, los ríos santos, la Luna, el Sol, el fuego, el sagrado Om, Y me ore como tú en la mañana, Le recibiré en Mi morada eterna.
Tras decir esto, el Señor, Hrsikesh, Tocó Su caracola, la Pañchajanya, Y montando Su alado portador se fue, Tras bendecir a los devas encabezados por Brahma.
