CAPITULO II
Daksa Maldice al Señor Siva
Vidura preguntó:
¿Cómo Daksa despreció a su amada hija y al grande y calmo Siva?
Maitreya dijo:
Los líderes del mundo reunieron en un yajña a sabios y a devas, Y al llegar Daksa, brillante como el sol, se levantaron todos en bienvenida, menos Brahma y Siva. Daksa, molesto con el segundo, habló airado de esta manera.
Daksa dijo: Siva no sabe de buenas costumbres, anda sucio, andrajoso y cubierto de cenizas. Siendo mi yerno, no me respeta, es loco y con huesos y serpientes se engalana. Tiene ojos de mono, no como los de cervatillo de Sati, mi bella hija. Los más bajos Le honran. ¡Oh, solo acepté esta relación por pedido de Brahma!
Diciendo esto, tomó agua y le maldijo para quitarle su porción en todo yajña. Nandisvara, fiel a Siva, condenó a su vez a los dvijas por quedarse pasivos: “Se atraerán a lo externo del Veda y golpearán puertas como mendigos, Y el grhamedhi Daksa, por ignorar Visnu-gati, tendrá cabeza de cabra.”
(Visnu-gati: la meta es Visnu.)
Entonces, abominando a su vez a los fieles de Siva, dijo furioso Bhrigu: “Se volverán ateos, carnívoros, y ofensores de la escritura y de los brahmanas.” Siva, entristecido ante este evento, se retiró con quienes traía consigo. Se hizo el yajña por miles de años y luego volvieron a sus moradas.
