Bellos Pasatiempos de Krishna - La Suprema Personalidad de Dios
BRAHMA ROBA LOS NIÑOS Y TERNEROS
Pariksit le preguntó a Sukadeva: ¿Cómo pudo pasar todo un año Sin que nadie en Vrindavan supiera Que Krsna a Aghasura había matado? A lo cual el sabio con agrado Le respondió de esta manera:
«Escucha ¡Oh rey! este dulce secreto Que a ti revelo por tu fe sincera: Después que Aghasura hubo muerto Krsna habló a Sus sakhas de esta manera: «Vamos al Yamuna y en su ribera Sentémonos a servirnos el almuerzo.»
«¡Qué lugar agradable!, mirad Mis amigos ¿Visteis antes flores de loto más bellas? Su dulce fragancia la brisa ha esparcido Creando esta atmósfera tan placentera Escuchen los pavos, a las aves, sus trinos, Al bosque murmurar con suave reserva Almorcemos pues, en este lugar tranquilo Donde el Yamuna nos ofrece sus tibias arenas
Mientras tanto que coman nuestros terneros Los tiernos pastos y beban el agua...» Al oir esto los amigos dijeron: «Sí, a nosotros también, aquí nos agrada.»
Formaron un loto al sentarse a comer Del cual Krsna al centro fue el verticilo Y los pétalos alrededor de Él Eran Sus fieles y alegres amigos Que miraban con incansable placer El hermoso rostro del más querido
Juntaron pétalos, flores y cortezas Y sobre ellas abrieron sus paquetes Comieron entre risas y fiesta Con juegos y bromas de toda suerte
Krsna guardó en Su cinturón la flauta Y a Su izquierda dejó Su vara y clarín Y entre los dedos de Su izquierda escapa Un postre de yoghur, arroz, fruta y ghí
Este disfrutador de sacrificios A Quien todo el universo le ofrenda No goza tanto de los sagrados oficios Como con los Suyos de esta merienda
Mas mientras comían se alejaron Los terneros que pastaban cerca Y en el profundo bosque se internaron Atraídos por la hierba fresca
¡Krsna!- gritaron los sakhas asustados- -Y el nombre de Krsna les quitó el miedo- Krsna se paró y dijo: «Iré a buscarlos, Sigan con su almuerzo, Yo ya vuelvo.»
Los buscó en el bosque, en cuevas y cerros, Mas en ningún lugar pudo encontrarlos Brahma había tomado cuenta de ellos Para ver Su lila extraordinario
También los niños a orillas del río Habían desaparecido, no estaban, Krsna pensó: «Mis terneros y amigos Sin duda fueron robados por Brahma ¿Cómo volveré sin nadie conmigo? ¿Qué dirán Mis mayores en Vrindavan? Krsna Se expandió en los terneros y niños En cada uno de ellos, en forma perfecta, Con sus mismas costumbres, rasgos, vestidos De manera que nadie se daría cuenta. Sus madres salieron a recibirlos -Al oir sus flautas fueron a la puerta- Sintieron sus pechos humedecidos Por la leche vertida al sentirlos cerca
Les dieron de comer y los bañaron Les pusieron tilak y distintos ornamentos Las vacas también a sus terneros llamaron Cuando del pastizal ya habían vuelto Estos corriendo se acercaron Y ellas dichosas lamieron sus cuerpos Esto sucedió día a día todo un año Y su amor les fue en aumento Crecía por sus hijos un amor comparado Al que crecía por Krsna a cada momento
Un día en que Krsna y Balaram Con Sus amigos fueron de pastoreo Mientras las vacas a lo alto de Govardhan Llegaron probando la hierba del cerro Desde lo alto, el valle se observaba, Y en él vieron a sus terneros Bajaron corriendo en manada Para encontrarse con ellos
Por amor sus ubres botaban leche E ignoraron el pedregoso suelo No eran sus hijos mas sin detenerse Iban a amamantarlos sin ser tan pequeños
Los hombres trataron que no bajaran Pero no hubo forma de detenerlas Y enojados fueron a buscarlas A obligarlas molestos a que vuelvan...
Pero al ver a sus hijos sintieron calma Mucha alegría y amor sin reserva Los abrazaron con toda el alma Besaron y acariciaron sus caras tiernas Sus cabezas bañaron con lágrimas Olvidando, si hubo, todo problema
Esto llamó la atención de Balaram: «¿Porqué tanto gesto amoroso Las vacas y los hombres mostraban? Sólo por Krsna y no hacia otros Vi que algo así pasara...
Este ha sido el poder de Krsna Que a Mí mismo me ha confundido Puedo entender que por Su energía Se expandió en los terneros y niños.»
«Querido Krsna- Balaram le dijo- Yo pensé que estos terneros y niños Eran o devas o santos, al principio, Pero ahora veo que eres Tú mismo Llevando a cabo Tu lila místico
¿Qué misterio encierras en todo esto? ¿Dónde estan tus amigos pequeños? ¿Porqué en su lugar Te has puesto? Respondeme pronto pues no entiendo...» Krsna le explicó al ver su desconcierto Desde el robo a los hechos que siguieron...
Entretanto Brahma volvió ansioso Deseaba ver qué había hecho su Amo Estaba incluso un poco temeroso Por estar de esa manera bromeando Lo que encontró al llegar fue asombroso: ¡Allí estaban los mismos niños jugando! ¡Y a los mismos terneros vieron sus ojos! Todo estaba igual que hacía un año
No podía explicarse por sí mismo El despliegue de tanto misticismo Ahora su poder era como la nieve Que en la oscura noche nada reluce O como luciérnaga que se enciende Mas que ante el sol nada luce
Brahma vio transfomarse a los niños Y a todos los terneros y vacas En expansiones del Señor Visnu Con sus discos, lotos, conchas y mazas Eran azules y de atuendos amarillos Con yelmos, aros y la #marca Srivatsa
Sus cuellos suaves como caracolas Con campanitas en pie y cintura Sus brazos con brazaletes y joyas Sus sonrisas brillantes como lunas Sus miradas cual sol que al este asoma Con Tulsi adornados, que todo perfuma Brahma admiró estas bellas formas Embargado con sorpresa suma
Vio también muchos devas, Brahmas y Sivas Seres móviles e inmóviles unidos Bailaban el pasto y las hormigas Todo glorificaba al señor Visnu Él mostraba Su perfección divina Y el tiempo, el espacio y el poder místico A Sus pies de loto, se rendían
Todo cuanto existe, todo lo que hay: El deseo, la acción, las tres gunas, El cosmos, la energía material... No faltaba ninguna criatura Que dejara al Señor de alabar
Cada niño, cada vaca y ternero, Era Visnu mismo y no Visnu-maya Como se distingue el calor del fuego Eran Visnu, de donde todo emana Brahma vio que era Krsna y Sus expansiones Y este señor de la diosa de las ciencias Perplejo quedó ante tantas manifestaciones Sintiéndose un títere en medio de éstas
Después Krsna quitó Su yoga-maya Para aliviar a Brahma de su sorpresa Y así vio el panorama de Vrindavan Donde no hay enemistad ni asperezas Incluso las bestias entre sí se aman Todo allí es paz, amor y belleza
Krsna en Su mano izquierda llevaba Un postre y buscaba preocupado A Sus amigos y vacas que pastaban Tal como Brahma lo viera hacía un año
Brahma descendió del cisne en que vuela Y se postró como una vara dorada A los pies de la Persona Suprema Mientras lágrimas por mil derramaba
Muchas reverencias ofreció al Señor Y tras ponerse de pie y secar sus ojos Con respeto, humildad y atención Le ofreció una oración entre sollozos...
El escepticismo creado Por karma y jñana Aquí es enseñado Por la ilusión de Brahma
La majestuosidad desprecia La dulzura del amor Lo cual es una ofensa Que no tolera el Señor
Esta era moderna Orgullosa de su ciencia En el escepticismo se interna Y la fe no contempla
Lo absoluto se pierde Y todo se vuelve relativo Pues sólo por amor se entiende Que todo tiene un sentido
(Sri Caitanya Siksamrtam, pág. 216 Bhaktivinod Thakur)
