Abrazando A Los Árboles

¿Qué soporta a los bosques? El suelo, el agua y el aire puro. El suelo, el agua y el aire puro son la base de nuestra vida. – La canción popular Chipko Manteniendo viva la Visión de Gandhi Sunderlal Bahugana es un hombre delgado, de ojos brillantes con una voz risueña. Su exterior modesto encubre una fuerza y una determinación que ha sido la fuerza motriz detrás del Chipko Andolan, el actual mundialmente conocido movimiento <ABRAZA A UN ARBOL> que comenzó entre los pueblos Himalayan de Uttarkhand en 1973. Di finalmente con él en una de sus raras visitas a Delhi y, aunque él estaba ocupado, inmediatamente accedió a verme. La siguiente mañana a las ocho en punto, me dio la bienvenida como un viejo amigo en el cuarto del Ashram de Gandhi donde se quedaba cuando estaba en la ciudad. A Sunderlal no le gusta estar en Delhi. Más a gusto se siente fuera, en los pueblos donde está su trabajo; hablando con la gente, educándolos y animándolos, estimulándolos para luchar por la protección de su ambiente. En esta ocasión él había venido a la capital de la nación para ejercer presiones políticas como parte de su larga campaña, en marcha para oponerse al gobierno indio en su propósito de construir lo que será la represa más grande de Asia, a través de los ríos Bhagirathi-Ganges en Tehri. La pelea de Sunderlal para salvar el medio ambiente del Himalayan empezó en 1973; estaba trabajando entre sus aldeanos nativos como un trabajador comunal de Gandhian "dedicado al más alto beneficio". Una de las amenazas principales para las personas de la montaña era la pérdida definitiva de sus bosques, cortados por compañías comerciales de tala forestal de las llanuras. Esto había estado pasando por mucho tiempo. Comenzó en época de los británicos, quienes después de agotar sus bosques, miraron hacia India pensando en suplir sus necesidades de madera para la construcción de sus barcos y combustible para sus fábricas. Por años 1850 hubo una demanda creciente de madera para los durmientes del ferrocarril y más y más de los magníficos bosques de madera dura de los Himalayas fueron destruidos. De una u otra forma, la gente de los valles de la montaña siempre dependió de los bosques para su sustento, pero de una u otra forma siempre los había protegido; habían conservado los bosques para las generaciones futuras, usando sólo lo necesario, en forma sostenible. Ahora todo eso está cambiando. El gobierno asumió control sobre los bosques y vendió los derechos de tala a los contratistas de árboles para madera. Año tras año las colinas al pie de las montañas fueron progresivamente desnudadas. Donde los árboles fueron reemplazados después de cortarlos, se hizo con especies de cultivo rápido y más rentable, pero ambientalmente menos deseables; árboles de pino en lugar del roble de Himalayan y del cedro de la India por los cuales las colinas eran famosas. Por los años 50 se hizo evidente que la deforestación de las colinas presentaba repercusiones ambientales serias. Los árboles estaban siendo tratados como un recurso desechable de riqueza instantánea para alimentar a la industria, no se veía que eran, ante todo, una protección esencial para la tierra. Los árboles capturaban la humedad de las lluvias pesadas del monzón y las soltaban gradualmente en el sistema fluvial, asegurando un suministro estable de agua para las llanuras todo el año. También sostenían las frágiles laderas de las montañas en su lugar; sin la cubierta de los árboles, se convirtieron en áreas de desastre. Las inundaciones repentinas y los derrumbes se hicieron regulares, y fueron responsables de un número creciente de victimas mortales y destrozos. La destrucción de los bosques también significó agotamiento de las vertientes de las montañas, pérdida de la capa arable, y drástica disminución del combustible, el pasto y el fertilizante -todo lo esencial para la economía del pueblo-.

Deteniendo la Destrucción En 1973 las cosas llegaron a una situación crítica y un grupo de aldeanos, quienes habían formado un grupo de autodefensa decidió que era tiempo de salir en defensa de sus derechos. Se abrazaron a los árboles para impedir que los hombres con hachas los cortaran. "Cuando un leopardo ataca a un niño, la madre toma el ataque en su cuerpo, razonó uno de los activistas. Así nació el movimiento Chipko. La palabra chipko quiere decir, literalmente, <abrazar>. Tan pronto como las personas del pueblo comenzaron a reunirse para proteger a los árboles se logró detener la agresión. Una y otra vez pudieron impedir a los contratistas el corte de árboles. Sunderlal se dedicó apasionadamente a hacer campaña por el respeto a los campesinos; se convirtió en el mensajero y el portavoz del movimiento y comenzó a viajar intensamente a lo largo de los pueblos Himalayan. Su método clásico de esparcir la palabra fue el padayatra, marchando a pie de pueblo en pueblo. En cada pueblo se quedaría por la noche y enseñaría a la gente el valor de sus bosques animándolos a tomar parte en el movimiento Chipko. Una de las canciones populares que Chipko grabo la confrontación que había tenido lugar cuando un oficial del bosque fue enviado para persuadir a los aldeanos a dejar su lucha: El guardabosque pregunta: ¿Qué soporta el bosque? La resina, la madera y las divisas. A esto las mujeres del pueblo contestan al unísono: ¿Qué soporta el bosque? El suelo, el agua y el aire puro. El suelo, el agua y el aire puro son la base de nuestra vida. Aquí hay una confrontación entre dos puntos de vista, expresados a nivel mundial. Uno ve a la naturaleza como un articulo comercial para ser vendido en el mercado mundial, y los otros la ven como algo sagrado, la "base de nuestra vida".' A través de canciones como éstas, de conversaciones y debates, Sunderlal pudo convencer a la gente de las localidades de que su supervivencia depende de los árboles. Conjuntamente con su compañero de trabajo, Chandi Prasad Bhatt, fue exitoso en obtener ayuda masiva para Chipko entre los aldeanos. Esto a su vez ejerció presión sobre el gobierno para cambiar sus políticas de conservación de bosques. En 1980, después de años de campaña -lo cuál incluyó períodos de ayuno público-, Sunderlal obligó a la Primera Ministra Indira Gandhi a declarar una prohibición completa de la tala del árbol de verde en los Himalayas, en el estado de Uttar Pradesh. Para este tiempo él se estaba convirtiendo en una figura conocida en India, y ésta fue su victoria principal, pero él no estaba satisfecho. Su deseo era encargarse de la campaña en la fase más extensa. En 1981 emprendió una marcha que lo llevó a lo largo de los Himalayas, una distancia de casi 3.000, millas durante dieciocho meses. Con el beneplácito personal de Indira Gandhi, se propuso visitar los pueblos y estudiar en el terreno las condiciones de los bosques y los valles, desde Kashmir hasta Nagaland, los estados mas orientales de la India, llevando su mensaje a muchos que nunca antes lo habían escuchado.

Cabeza, Manos y Corazón Sunderlal, actualmente en sus sesenta años, ha obtenido fama en India y en el movimiento ambiental internacional; escribe, da charlas y regularmente acepta invitaciones a visitar el Occidente; todavía pasa mucho tiempo cada año, caminando por sus colinas natales y hablando con los aldeanos. Después de llamar la atención mundial sobre la deforestación de los Hirmalayas, se ha dedicado ahora a detener la construcción de la represa de Tehri. Si esta represa fuera completada, sumergiría 11,000 acres del valle Himalayan, incluyendo el pueblo de Tehri y veinticuatro pueblos más, desplazando a más de 80,000 personas.2 Al respecto Sunderlal dice, "Semejantes represas son desastrosas. No sirven a algún propósito. Lo que logran es una magnificencia ilusoria después de mucha destrucción. Prácticamente hablando, eso es estafar a la gente ".3 Sunderlal es un hombre profundamente religioso y su vida personal es altamente disciplinada; siempre ha sido un seguidor de los principios de Gandhi, y ha sido marcadamente influenciado por Mirabehn, uno de los discípulos cercanos de Gandhi, en su juventud. Sus acciones son estrechamente inspiradas en las de Gandhi.

Quien dijo, "mi vida es mi mensaje". De conformidad con las ideas de Gandhi, Sunderlal cree que la ética personal y el desinterés deben yacer en el corazón de cualquiera que intente efectivamente cambiar el mundo. En sus palabras: “El Bhagavad Gita, el libro básico de nuestra filosofía, nos dice que continuemos actuando -haciendo cosas en este mundo- pero sin ninguna ambición por los frutos de nuestras acciones. Cada acción tiene algún resultado, bueno o malo, el cuál llamamos el fruto de la acción. Krishna dice que deberíamos actuar sin desear esta fruta. No soy yo quien dice esto, es el Todopoderoso. Nuestro deber es trabajar sin fines egoístas. Ésta es también una forma de auto-purificación. Cuando nos involucramos sólo en la acción exterior y la hacemos para ganancia material, sin sentido de propósito interior, no nos purifica internamente. Nuestro trabajo debería ser siempre tal, que nos eleve y nos enaltezca cada vez más. Éste debería ser nuestro objetivo en la vida, hacer todo como una ofrenda a la Divinidad. Tus acciones deberían ser dictadas por tu corazón, no por tu cabeza. La adecuada combinación de estas tres -la cabeza, las manos y el corazón-, llevan a una personalidad equilibrada. Estos tres representan los elementos básicos del Gita -Conocimiento, Acción y Devoción-. La dificultad de hoy es que tenemos cabezas muy grandes -demasiado conocimiento-, así que tratamos de resolver todos nuestros problemas simplemente con conocimiento. Desafortunadamente, nuestros destinos hoy están siendo decididos por tecnócratas y profetas intelectuales. El hombre moderno tiene una cabeza grande, manos muy débiles y ningún corazón. Estamos desequilibrados. Toda la vida está desequilibrada. Esta es la causa de todos los problema que enfrentamos. Hoy vemos los problemas en fragmentos, pero deberíamos tener una visión integral de absolutamente todo. Somos algo así como el viajero que va de un país a otro coleccionando etiquetas en su equipaje –de esta aerolínea, de esa otra. Al final el equipaje entero estará cubierto de etiquetas pero el objetivo real del viaje desaparece. De modo similar nosotros vemos los árboles y somos incapaces de ver el bosque. Solo vemos lo externo.

Caminando en los Pueblos Sunderlal, dice, es que su llave para el éxito radica en que siempre se ha concentrado en educar a la gente. Él ha hecho gran uso de canciones folklóricas , como "La súplica de un árbol," originalmente escrito en hindú por el cantante folklórico Ghanshyam Sailani, un activista dedicado Chipko: He estado parado desde hace mucho tiempo, deseo vivir sólo por ti. No me dañes, soy tuyo. Deseo darte algo en el futuro. Soy leche y agua para ti. Soy sombra espesa y lluvia. Elaboro el terreno y el fertilizante. Deseo darte granos de comida. Una parte de mi tipo de frutos. Ellos maduran para ti. Deseo madurar con dulzura. Deseo doblegarme para ti. Soy la estación agradable. Soy manantial. Soy las lluvias. Estoy con la tierra y la vida. Soy todo para ti. No me cortes, tengo vida Yo siento dolor, así es que mi nombre es árbol. Los troncos rodantes crearán derrumbes. Recuerda: permanezco sobre las cuestas y abajo está el pueblo. Donde fuimos destruidos Allí el polvo vuela. Las cumbres se han vuelto áridas. Todos los manantiales se han secado. No nos cortes, sálvanos. Plántanos, decora la Tierra. Lo que es de nosotros es tuyo. Deja algo para los años venideros. Así es el movimiento Chipko.”

El Verdadero Espíritu Del Hinduismo Viajando a pie de pueblo en pueblo, Sunderlal llevó canciones como esta y contó historias acerca de Krishna. “Durante la campaña en contra de la represa Tehri, ayuné como protesta, " recuerda, Entonces, cuando terminaba mi ayuno, en el seco lecho del río (desviado para construir la represa), en el mismo lugar donde había comenzado, organizamos una ceremonia para oír los pasatiempos de durante siete días. A través de esas historias explicamos la relación de los seres humanos con la naturaleza. Las historias del Señor Krishna son muy populares en India. Durante una semana fue recitada la historia completa y la gente vino con gran devoción trayendo ofrendas de arroz, verduras o frutas -ese era el sistema antiguo-. Lo que hicimos fue explicar la historia completa en función de tres cosas: la relación con el yo interior, con la sociedad y con la naturaleza. Por ejemplo, Krishna va con sus amigos vaqueritos al bosque y dice, " Vean que tan magnificente es este árbol; vive para los demás, no para sí mismo. Da sombra a todo el mundo. Deberíamos envidiar el desinterés de este árbol y deberíamos aprender de él”. Las Mujeres vinieron con un puñado de arroz a escuchar la historia y la nueva interpretación de su religión, y las personas del gobierno dijeron, " ¡Oh! ¡Tantas personas llegando aquí; el movimiento está ganando fuerza “Estaban tan aterrorizados que el sexto día colocaron un cartel prohibiendo la entrada de la gente; situaron policías por todas partes y decían a las personas que era peligroso entrar. Yo Dije, "Dejen a las mujeres venir"!, pero la policía lo impidió porque estaban muy asustados de nuestra fuerza. La religión entre la gente es muy poderosa. Organizamos a la gente, la educamos y colectamos un puñado de arroz de cada familia -significando el compromiso de cada familia- y las personas decidieron trabajar por nuestra causa y continuar. Hay personas en India muy devotas y ese es el secreto del éxito del movimiento Chipko. Tratamos de interpretar religión en su sentido real. El ritual ha hecho mucho daño a la religión en India, tanto que la gente ha olvidado el espíritu real de religión. El cuerpo está allí, pero sin corazón alguno. Tenemos que revivir el espíritu real de la religión. Esto es lo que hicimos en el movimiento Chipko. Sentirse uno con la naturaleza es el gran mensaje ambiental de la cultura hindú, según Sunderlal. Los hindúes ven vida en todas partes, sólo en los seres humanos, sino en los árboles, las aves, los animales y los insectos -una unidad de la vida en toda la creación- y tienen una actitud respetuosa hacia todas las expresiones de esta vida. ¡"Algunos ven a la naturaleza como una mercancía," él dice, "no ven a un árbol como ser viviente, sino como madera! Pero la cultura hindú nos enseña a adorar vida”.

Otro aspecto de cultura hindú es la predisposición a la austeridad. El que menos tiene es la persona más respetable en la sociedad hindú. Hay muchos ejemplos –el sadhu, quien vive solo dedicado a la religión con pocas posesiones; el sannyasi, quien ha dejado a su familia para enseñar y aceptar discípulos; el maestro Brahmana, quien depende de la caridad. ¿"Por qué los ermitaños eran más respetados en nuestra sociedad que los reyes"? Pregunta Sunderlal. "Porque aquél cuyas necesidades materiales son menores tomará menos de la naturaleza".

La cultura tradicional hindú presenta un contraste bien definido con la sociedad materialista de hoy. Este modo de ver, según Sunderlal se acentuó con la Revolución Industrial. Ese proceso trajo cambios profundos en el pensamiento humano. Destruyó la relación armoniosa entre la naturaleza y la humanidad enseñándonos a ver naturaleza como un artículo. Estableció a los seres humanos como amos de la naturaleza, con la ciencia y la tecnología como sus herramientas de poder para controlar y explotar, tomando cada vez más para ellos mismos. Sunderlal Insiste: “Teníamos que introducirnos en las raíces de este pensamiento, y lo hicimos a través de la religión” . Dijimos, "Mira cómo Krishna se ha convertido en uno con el universo por su amor por todo. Cuando Él toca su flauta los pavos reales bailan y las vacas derraman lágrimas: El bosque entero se vuelve feliz, y de esta forma Krishna disfruta. El río Yamuna, dónde Krishna toma Su baño, es algo viviente; Es amado por Krishna también. Cuando la serpiente venenosa de muchas cabezas Kaliya vino y contaminó el Yamuna con su veneno, Krishna le ahuyentó. ¿Y quién es esta Kaliya? ¡Ella representa la contaminación de nuestros presentes días! Kaliya contaminaba el río, y por eso se había convertido en una molestia para la sociedad entera. Esta contaminación es la serpiente Kaliya y cada ciudadano tiene que desempeñar hoy el papel de Krishna. Esto significa que tiene que volverse como Krishna –un amante de toda vida, y ser uno con el universo. Hasta entonces no podrá salvar este río de ser contaminado; Usted no puede salvar a este mundo de ser explotado por demonios como Kaliya mientras no lo haga”.

La Esperanza para el futuro Sunderlal ve el problema del mundo en términos simples. Él dice que nuestros tres grandes enemigos son la guerra, la contaminación del medio ambiente y el hambre, y todos ellos están asociados. Las personas han sido enseñadas para ambicionar cada vez más, y para contender por el control sobre los lugares donde hay recursos como madera o minerales. Sunderlal dice que para mantener sus áreas de influencia, los países occidentales han creado la industria de las armas. Nunca en la historia del género humano la venta de armas ha sido un negocio tan grande y provechoso como hoy. A través de sus industrias pueden mantener sus ostentosos estándares de vida. A los países pobres no les queda otra opción que exportar sus únicos recursos –cortar sus árboles y contaminar su suelo con fertilizantes químicos para producir cultivos comerciales para la exportación-. "La mejor tierra es usada en su totalidad para obtener divisas", explica. "Lo que fuere que quede de tierra es rápidamente drenada de su bondad, y el agua contaminada por las industrias manufactureras. En una perspectiva más amplia, esto quiere decir que el suelo y el agua son exportados para comprar armas. El suelo y el agua son los dos recursos básicos del género humano; si éstos se destruyen la gente morirá de hambre, y esto es lo que esta pasando”.¿Cree Sunderlal que hay alguna esperanza? Sí la hay. La gente joven tiene los corazones llenos de compasión y las mentes creativas para encontrar las soluciones y las manos listas para servir. Necesitamos reunir tres tipos de personas en pequeños grupos, dondequiera que estén. Primero los científicos humanitarios, quienes usarán su conocimiento para mitigar los sufrimientos de los seres humanos y la madre tierra. Luego los activistas sociales que están impacientes por traer el cambio a través de medios no violentos. Tercero están los artistas compasivos, músicos, periodistas y escritores hombres y mujeres. Estos tres tipos de personas deberían acudir conjuntamente en grupos pequeños y encontrar soluciones para los problemas. Estas tres personas son los símbolos de los tres principios básicos del Gita – el conocimiento, la acción y la devoción – jnana, karma y bhakti. La acción, el karma, es la forma para comunicar a las personas que deben convertirse en el símbolo de sus pensamientos e ideas; pero el elemento más importante es el bhakti, la devoción. Sin eso solo existen argumentos. Esta es la razón por la que se considera qué el camino de la devoción es el camino más fácil. Cuando la mente argumenta y las manos pelean, sólo la devoción puede ayudar permitiendo armonizar todo. El cambio seguro llegara, pero sólo cuando estos tres tipos de personas acudan conjuntamente. Hoy en día ellos están aparte. Todos están muy impacientes por hacer algo, pero no están en contacto entre sí. Estas personas son muy pocas, sí, pero en la historia una minoría pequeña siempre ha podido cambiar el curso de la historia. Siempre han estado nadando en contra de la marea, pero finalmente, debido a que tuvieron soluciones para los problemas de la humanidad, cambiaron todo el mundo. Sunderlal Bahugana es uno de esos pocos.

1 Edward Goldsmith. La Vision de San Barbe Baker (Fiducia Nacional India para el arte y el Patrimonio Cultural). Delhi: INTACH. 1989. 2 Vijay Paranjpje. Evaluando la represa Tehri. INTACH, Delhi, 1988. 3 En una entrevista publicada con Anuradha Dutt. En el periódico semanal El Ilustrado de la India, 21 enero de 1990. 4 De Thomas Weber, Abrazando A Los árboles. Penguin, Delhi, 1989.

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