EL BOSQUE MUNDIAL
"En un nivel de comprensión, bosque quiere decir el mundo. Incluye la creación entera. Usted es también parte de ese bosque. No es que usted está fuera del bosque. Usted lo puede reordenar, pero no puede pasar por un lado". Banwari
BAJO EL REFUGIO DE ÁRBOLES
El viajero en India pronto aprende a apreciar los árboles antiguos que a menudo crecen a orilla del camino. Los árboles como el mango, nim o baniano siempre han sido plantados a lo largo de las carreteras para dar refugio y sombra; sus hojas actúan como acondicionadores de aire naturales. Bajo sus canopias anchas las generaciones de viajeros, se detienen por un descanso o una comida al borde del camino, y encuentran alivio del calor.
Plantar árboles y cavar pozos han sido tradicionalmente los dos grandes actos de misericordia por los cuales alguien podría ganar mérito y aprecio universal. Tristemente, estas largas filas de árboles a lo largo de las carreteras se están volviendo raras ahora; pero dondequiera que son encontrados, arraigados en el terreno, llevan con ellos un evocador sentido de magia y de historia. Ellos permanecen como símbolos silenciosos de las raíces espirituales de India ; los últimos puestos de avanzada de los vastos bosques y selvas que una vez cubrieron el continente entero, y que dieron refugio al Señor Rama y a su bella esposa Sita en sus años de exilio, e hicieron eco con el sonido de la flauta del señor Krisna, mientras bailaba con sus amigos y reunía en manada a las vacas.
Los sabios moraron en estos bosques, viviendo vidas simples y austeras en busca de la perfección espiritual. Viviendo con ellos debajo de los árboles estaban sus discípulos, quienes podían aprender las verdades védicas en un ambiente natural y perfecto, recordando en mil formas la omnipresencia de Dios.
Porque vivieron en el bosque, los maestros védicos antiguos atribuyeron gran importancia a los árboles. Debajo de un árbol era el lugar perfecto para que un discípulo recibiera instrucción espiritual de un guru. El árbol fue el símbolo la de paciencia y la tolerancia. Ellos estudiaron cuidadosamente y registraron las propiedades herbarias y medicinales del bosque. Algunos árboles ganaron significado especial, y muchos poemas y oraciones fueron compuestos acerca de ellos y de los espíritus que moraban dentro de ellos.
“Simplemente ve estos árboles tan afortunados, cuyas vidas están completamente dedicadas al bienestar de otros. ¡Qué grandiosos son al soportar las tormentas, las lluvias, la nieve y sol abrasador y luego nos protegen "! Esta tradición de apreciar los árboles fue transmitida por generaciones en la cultura india y formó parte de una relación ecológica sutil entre comunidades humanas y comunidades del bosque (los árboles, las plantas y los animales). La base de esta relación fue el reconocimiento de los derechos de los árboles y de los moradores del bosque (animales y plantas) libres de la explotación humana. La sociedad humana dependió del bosque para la supervivencia y la prosperidad y por consiguiente hubo de protegerlo; Además el bosque fue un lugar de paz y armonía con Dios donde las metas espirituales de la vida podían ser perseguidas.
BOSQUE DE VIDA Banwari, el editor de 'Jansatta', un diario hindi publicado en Delhi, ha hecho un estudio detallado de la cultura del bosque de la India para un libro que él escribe. Él me habló de sus descubrimientos. " La idea hindú es de que el mundo entero es un bosque. Para conservar este mundo en su estado actual tenemos que mantener el bosque mundial intacto. El Hinduismo describe todo en términos de divinidad y en relación a la Realidad final. Los aspectos diferentes de esta Realidad final pueden ser encontrados en varias formas del mundo físico. " Cada objeto físico simboliza algún aspecto de Realidad. Entre estos, el bosque simboliza el atributo divino de ' totalidad ', combinando todas las formas de vida a la vez en un todo interdependiente único. " En el Bhagavad Gita, Krishna compara el mundo a un árbol baniano con ramas ilimitadas en las cuales todas las especies de animales, los humanos y los semidioses deambulan. La conciencia india está llena de árboles y bosques. Si usted mira, por ejemplo, en la literatura griega encontrará sólo algunas descripciones de árboles y bosques, mientras que la literatura india como el Ramayana y el MahaBharata están llenas de tales descripciones, como si las personas estuviesen siempre bajo los árboles. La unión entre personas indias y árboles es muy fuerte. " La tradición hindú describe tres categorías básicas de bosque. Uno es shrivan, el bosque que le provee prosperidad. Luego está tapovan, donde usted puede contemplar como los sabios ejecutaban y buscaban la verdad. La tercera es mahavana, el gran bosque natural donde todas las especies de vida encuentran refugio. Cada uno de estas categorías debe ser conservada”.
EL GRAN BOSQUE NATURAL <p>Banwari explica cómo originalmente la tierra está cubierta de árboles, pero que a medida que aumenta la población humana los árboles son talados para abrir paso a los cultivos. Cómo fue despejado el territorio y la tierra cultivada se describió hace mucho tiempo en la historia antigua del Rey Prithu, quien ordeñó la tierra en forma de una vaca. Él despejo los bosques y estableció los primeros acuerdos agrícolas organizados y asentamientos.</p>
EL BOSQUE DE PROSPERIDAD <p> Alguna vez una parte del bosque original fue talado, no obstante, la cultura védica exige que otra clase de bosque sea establecida en su lugar. Arrasar la vegetación no era simplemente inaceptable. El bosque era fuente de riqueza natural como el pasto, madera, raíces y hierbas. Además los árboles garantizaron la fertilidad del terreno y purificaron el aire y el agua. Por eso los pueblos harían secciones de reservas de bosque para sus necesidades específicas. Estos bosques eran diferentes del mahavana, la selva o bosque selvático, porque estaban abiertos para la explotación y para la cosecha según prácticas estrictamente ecológicas. Esta clase de bosque fue llamada shrivan, lo cual literalmente quiere decir bosque de riqueza y eran la base de la prosperidad comunitaria. Cada pueblo fue responsable a través de su pancayat, o comité de cinco personas mayores, para mantener los bosques de su propia localidad. Ningún pueblo era completo sin los bosques correspondientes alrededor de sus casas. Como Banwari explica: " El pueblo tiene muchas cosas; no sólo es significativo por su población humana; lo es por su agua, por sus animales y por sus árboles. De acuerdo con la tradición, ese pueblo será una entidad completa sólo cuando haya ciertas clases de bosque o árboles adentro y alrededor del pueblo. Éste es llamado shrivan, el bosque de la prosperidad”. El shrivan puede ser en la forma de arboledas de una clase particular, como el árbol del mango. Muchas de tales arboledas fueron cuidadas por los templos, debido a que eran dadas a los sacerdotes en la antigüedad y conservadas por incontables generaciones. Tales arboledas sagradas todavía hoy sobreviven en algunos lugares como un recordatorio del viejo sistema. Son a menudo las únicas áreas supervivientes de bosque adulto en alrededores desnudos y proveen un refugio para la fauna del usurpador, para construcción de vivienda, carreteras, agricultura moderna y fábricas. Hoy en India muchos dicen que debería haber más árboles plantados dentro y alrededor de los pueblos. Esto es porque a la tradición de shrivan se le ha permitido extinguirse. De acuerdo con la tradición no eran los árboles los que estaban en el pueblo, sino el pueblo el que estaba entre los árboles. De tal forma, que los pueblos debían ser planeados, con densos bosques y huertos para que el área entera estuviera cubierta por árboles útiles.
EL BOSQUE DE LA RELIGION
La tercera categoría de bosque es tapovan, la casa de los sabios. Esta clase de bosque es natural y desatendida, pero es dejada específicamente como un lugar para la práctica de la religión. ¿Por qué debería haber un bosque requerido para la religión? La respuesta se encuentra en el significado del nombre tapovan tapa quiere decir penitencia y vana quiere decir bosque. La vida de un rishi, una persona santa, quiere decir ser uno mismo autocontrolado y hacer penitencia, a través de la dieta, de la vida simple, la renunciación a las pertenencias y la meditación. El rishi debe vivir en un lugar que este apartado del alboroto y pasión de vida mundana, un lugar impregnado con la presencia de Dios éste es tapovan, el bosque de penitencia. Si tuviese el deseo de encontrar almas muy avanzadas, uno tiene que ir al bosque al lugar donde tienen sus ashrams o ermitas. Hay muchas historias en la literatura védica de encuentros entre personas mundanas y sabios en sus ashrams del bosque. De este trasfondo profundamente natural emergieron las enseñanzas védicas de los Upanishads como el Brihad Aranyaka, lo cual quiere decir ' El enseñanza que empieza en el Bosque.' La presencia de estos sabios también garantizó la protección del bosque. Ningún animal o árbol podía ser lastimado cerca de donde vivieran. Incluso los reyes que violaban la santidad del área cazando podrían ser castigados. Actualmente es necesario establecer estos santuarios a fuerza de ley y mantenerlos bajo constante defensa en contra de cazadores furtivos.
EL BOSQUE UNIVERSAL
¿"Cuál es su imagen del mundo"? Banwari pregunta: " Si su imagen del mundo incluye todas las cosas que están naturalmente allí, entonces usted conservará a este mundo intacto manteniendo todas esas cosas intactas. Si su mundo es angosto, girando alrededor del hombre y sus deseos, entonces su mundo excluirá cosas que no entran en ese esquema. Si su imagen del mundo es completa, usted restringirá sus acciones a fin de que no dañen la creación. El bosque, en un nivel, quiere decir el mundo. Incluye la creación entera. Usted es también parte de ese bosque. No es que usted está fuera del bosque. En India, el mundo es mahavana. Usted lo puede reordenar, pero usted no puede estar fuera de eso". Otra forma de ver el mundo es como un pueblo que incluye el bosque y sus animales, junto con la humanidad. Por ejemplo, algo cautivador, aunque algunas veces frustrante, característico de las ciudades indias es que las vacas y los toros vagan libremente donde ellos quieren. Usted a menudo se encuentra una manada entera de vacas dispersa sobre una media milla de carretera nacional concurrida en medio de una ciudad como Delhi. Algunas veces se sentarán con sus becerros en el separador central dividiendo las vías opuestas de tráfico, o pueden estar en el medio del tráfico, con autos y camiones silbando, aparentemente inconcientes del peligro para sus vidas y de la perturbación que causan. Hasta ahora nadie ha tratado de cambiar esta condición de las cosas, excepto recientemente que muchas ciudades están tratando de introducir legislación para censurarlas. Según la tradición india, las vacas tienen tanto derecho para estar en ciudades como lo tienen los seres humanos: Ellas son parte del bosque mundial, y el pueblo mundial debe mantener un balance de todos los aspectos de vida -los árboles y los animales no pueden quedar excluidos-. No obstante, algunos hindués modernos ven la presencia de ganado en sus ciudades como un signo bochornoso de atraso y un peligro para el tráfico. Los otros dicen que las vacas pertenecen a donde están; Que el tráfico, cuyo volumen y cuya velocidad aumentan a través de India en una proporción sin precedentes, es un peligro, no sólo para las vacas sino para toda la India. "En la real India tradicional, esto no podría ocurrir," dice Banwari: " Por ejemplo, cada pueblo debe tener un grupo de cinco árboles grandes que representan el bosque. Son llamados pancavati. Hay un dicho que estos cinco árboles simbolizan los cinco elementos primarios de tierra, agua, fuego, aire y éter -la totalidad de todo-. De modo semejante, el ganado representa el mundo animal. Ellos son parte del mundo, y por consiguiente parte de la ciudad - usted no los puede excluir ".
LA FE DE LOS BOSQUES DE INDIA Al comienzo del siglo diecinueve India estaba dotada con regiones densas de bosque. Sin embargo, todo cambió cuando el gobierno británico instalo el Departamento Indio de Cultivo de Bosques para explotar los bosques. Desde el principio de la Gran Bretaña del siglo diecinueve, sistemáticamente habían destroncado grandes áreas de bosques indios vírgenes, principalmente para atender a las crecientes necesidades industriales, particularmente la construcción de barcos. Desde 1853 la llegada del ferrocarril a la India requirió todavía mayores cantidades de madera para las literas de los trenes y para combustible de las locomotoras. Más tarde, el carbón reemplazó la madera como combustible, pero las minas de carbón mismas necesitaron grandes cantidades de madera para sus galerías subterráneas. La explotación continuó, y durante la Segunda Guerra Mundial 6,326 millas cuadradas de bosques indios previamente no tocados fueron derribadas (2). Para atender a las necesidades del Imperio, durante el siglo diecinueve los bosques fueron gradualmente nacionalizados. La presente ley india que controla el acceso público a los bosques del gobierno data del Acta de Bosques introducida por los británicos en 1878. En esencia estas leyes significaron que la mayoría de los bosques de la India fueron sacados de las manos de la gente local. A los aldeanos les fueron negados los derechos de acceso qué siempre habían tenido. Dado que la conexión básica entre el pueblo y sus bosques ha sido quebrada, la tradición de cuidado de los árboles, de respetar y aún adorarles, ha caído en desuso. Banwari expresa la frustración entre los activistas ecológicos de la India: " El Departamento de Cultivo de Bosques sostiene ser un gran admirador de los bosques pero la realidad es que el interés principal del estado se orienta hacia la explotación de los recursos naturales. Adquirir éstos siempre implicará una agresión a la naturaleza, por eso ahora el Departamento se ha convertido en enemigo de los bosques”. Los aldeanos, por otra parte, son los amigos naturales de los árboles. Es de común entendimiento entre ellos que los árboles deben ser protegidos a fin de que el terreno sea fértil para la agricultura, pero por las presiones económicas aplastantes que están ahora sobre ellos, su sentido común y su reverencia tradicional para los árboles ha sido ensombrecida por sus necesidades inmediatas dictadas por la supervivencia económica a corto plazo. A pesar de su decepción Banwari esta esperanzado: “Las literaturas religiosas tradicionales tendrán que ser re-escritas y nuevamente publicadas; las personas otras vez serán informadas de lo que fueron sus costumbres ancestrales, cuáles fueron las normas, cuáles son los costos, cual es la imagen de un área particular -que regularmente incluye un bosque-, y por qué ese bosque fue destruido. Quizás mil libros tengan que ser escritos explicando todo esto. Luego usted tendrá que esforzarse en revivir las viejas costumbres. Entonces, si el estado entregara el control de los bosques y le devolviera ese control a los pueblos, India florecería otra vez”. 1. Banwari Pancavati: Acercamiento Indio para el ambiente, Delhi: Shri Vinayaka, 1992 2. Bosque de la India y la guerra, Nueva Delhi: Gobierno de India, Ministro de Agricultura, 1948
